lunes, 20 de abril de 2015

RECONSTRUIR LA FEDERACIÓN UNIVERSITARIA DE SAN MARCOS PARA COMBATIR LA PROFUNDIZACIÓN DE LA PRIVATIZACIÓN DE LA UNIVERSIDAD

Hoy la Universidad viene enfrentado dos problemas fundamentales; por un lado, el gobierno y sus “intelectuales orgánicos” (para colmo sanmarquinos) señalaron que la nueva Ley Universitaria resolvería los problemas de corrupción y mediocridad en la Universidad, y nada de ello viene sucediendo. Por otro lado, han pasado más de nueve meses y las pugnas entre las autoridades universitarias han impedido la implementación de la tan mentada Ley. 
La nueva Ley Universitaria, diseñada bajo criterios mercantiles del FMI, BM y UNESCO (ajenos a los intereses de la nación) no resolverá los problemas de la Universidad; por el contrario, servirá como marco legal a las autoridades para profundizar la privatización de la Universidad, eliminar los principios democráticos (gratuidad de la enseñanza, cátedra paralela, autonomía universitaria, etc.), poner la Universidad al servicio directo del capitalismo (grandes empresas) y reprimir al Movimiento Estudiantil. Ya en su momento Mariátegui señalaba que “…la reorganización de la enseñanza tiene que estar dirigida por sus propios hombres”, después de analizar los fallidos intentos de implementación de modelos educativos extranjeros (español, francés y norteamericano) a nuestra nación. 
En nuestra casa de estudios existe la colusión y pugna entre dos organizaciones docentes. Por un lado, Acuerdo Institucional (AI), defensores de la nueva Ley Universitaria y ex funcionarios y asesores del gobierno de Ollanta Humala y de Alejandro Toledo, como Lynch, Zenón De Paz y Sinesio López; y por otra parte, Frente Unido por San Marcos, grupo de docentes mercenarios sin principios, a fin al APRA y Fujimorismo, que colaboró activamente con la intervención militar de los 90s. Ambas organizaciones se coluden para eliminar los principios democráticos, reprimir estudiantes y, hoy en día, para eliminar el Estatuto vigente; y pugnan por el control de la Universidad.
Asimismo, en estos últimos meses el gobierno de Cotillo viene profundizando sus políticas anti democráticas contra estudiantes (cierre temporal del comedor, sistema de turnos, denuncias penales a estudiantes, etc.), docentes y trabajadores (no reconoce a los sindicatos SITRAUSM y SUTUSM), con el fin de evitar que continúen con las denuncias de corrupción (caso Yallicuna, caso falsificación de firmas, decanos interinos, etc.) y garantizar así la continuidad de su organización política, Frente Unido por San Marcos, en el gobierno de la universidad.
Por ello, llamamos a luchar contra las políticas anti democráticas de las autoridades, defender el contenido democrático del Estatuto en la Asamblea Estatutaria y exigir el cumplimiento de las demandas estudiantiles. En ese sentido, debemos comprender que el contenido del nuevo Estatuto reflejará la correlación de fuerzas políticas de la Universidad; es decir, si las autoridades y estudiantes mercenarios tienen la hegemonía en la Asamblea Estatutaria, el resultado será un nuevo Estatuto con principios mercantiles y reaccionarios. Es así que las tareas fundamentales son impulsar el Movimiento Estudiantil a través de la reconstrucción de la Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) y participar activamente en la Asamblea Estatutaria. 
El proceso de reconstrucción no se da siguiendo “glorias pasadas y ajenas” (tomando dogmáticamente ejemplos de organizaciones gremiales del pasado o de otras universidades); sino, sobre todo, sacando lecciones de los métodos de organización y dirección de estas últimas décadas, y sobre esta base definir normas para su correcto desenvolvimiento. Debemos entender que el Movimiento Estudiantil tiene etapas de auge y crisis, y los métodos de organización y dirección son distintos en cada etapa. Así, en la actualidad, los problemas evidentes en el Movimiento Estudiantil responden a una situación de crisis, por ende, las políticas de reconstrucción deben apuntar a salir de ella, dotando a la FUSM de principios de organización y dirección que articulen la lucha de distintos Centros de Estudiantes y Centros Federados alejados de la Asamblea General de Gremios (AGG). Y en este contexto de profundización de la privatización de la Universidad y represión estudiantil, es necesario aplicar lo que Mariátegui señalaba:“…situándonos dentro del marco que señalan las leyes del Estado, para, de esa manera, actuar en el terreno de la legalidad, y concretarnos a nuestra organización, con las garantías que tiene que disfrutar todo organismo oficialmente reconocido”.

Tanto el Frente Unido por San Marcos como AI temen la participación de la FUSM en la Asamblea Estatutaria; ya que denunciaría sus políticas anti estudiantiles y privatistas, y políticamente repercutiría en el Movimiento Universitario nacional. Ambas organizaciones prefieren estudiantes mercenarios o afines políticamente a ellos, organizados en algún “frente electoral” que garantice la defensa de sus intereses. Principalmente estudiantes afines a AI, que en su momento apoyaron la NLU, asolapada y abiertamente; y que hoy en día carecen de correlación de fuerza para hegemonizar en la FUSM, se oponen a su reconstrucción antes de la conformación de la Asamblea Estatutaria.
Estos estudiantes, consciente o inconscientemente, se oponen a participar como Federación Universitaria de San Marcos en la Asamblea Estatutaria y denunciar las políticas anti estudiantiles de las organizaciones docentes mencionadas; ya que su política es no sujetarse a los organismos gremiales. Asimismo, contraponen la participación de la FUSM en la Asamblea Estatutaria, prefiriendo participar como “frente electoral” y de esa manera canalizar las propuestas estudiantiles y abanderarse de la lucha estudiantil (error que cae la izquierda electoral desde hace décadas), en función a las elecciones del 2016; soslayando el fortalecimiento gremial. No olvidemos que en estos últimos meses el Frente Amplio y, ahora último, la Coalición Progresista Unión de Fuerzas de Izquierda (C PUFI), albergan en sus filas a muchos jóvenes de izquierda de nuestra casa de estudios.

jueves, 22 de enero de 2015

MANIFIESTO A LOS TRABAJADORES DE LA REPÚBLICA LANZADO POR EL COMITÉ PRO 1° DE MAYO

El 1º de mayo ha sido, es y será, más que el motivo de recordación de la masacre de Chicago, el día en que el proletariado de todo el Universo efectúa el balance de sus actividades y el recuento de sus acciones, para, después de una crítica sincera, marcar el camino a seguir en el nuevo año a comenzar.
Para efectuar todos estos trabajos tenemos que contar con los medios de propaganda, y ninguno puede ser más efectivo ni más practico que la prensa obrera. Debemos crearla, auspiciarla y estimularla; reaccionar contra el criterio que algunos compañeros tienen de hacer que sus Sindicatos no tomen números (con la muletilla de "que debemos de crear conciencia por otros me-dios, no podemos aceptar periódico porque nos comprometemos"). Debemos de reaccionar contra este criterio estrecho porque si algo nos hace daño es esta muletilla, y al esgrimirla nos hacemos cómplices de la situación ayudando inconscientemente a la burguesía y haciéndonos sospechosos de complicidad manifiesta con los patrones. Por esto debemos crear nuestra prensa; cada federación debe tener su órgano, cada sindicato su vocero. Es preciso que el proletariado, lo mismo que se acostumbra a comprar el periódico burgués, deba comprar, leer y difundir el periódico de su clase. Porque así como la burguesía tiene su prensa, el proletariado debe tener la suya, que es la única que podrá defender sus intereses, denunciar los abusos que con los trabajado-res se comete y servirá como el mejor medio, por hoy, de hacer propaganda de organización.
El Comité Pro 1º de Mayo en este día plantea, pues, al proletariado la necesidad que tiene de asociarse, de organizarse férreamente por industrias, por empresa, no solamente en nuestro ambiente local, sino nacional. Las exigen-cias e imperativos de la hora presente demandara de cada trabajador, de cada marino, asalariado, minero y campesino, la obligación de luchar por su organización, por sus organismos de clase, creando su Central (Confederación General de Trabajadores del Perú), reaccionando contra métodos antiguos, haciéndonos reconocer oficialmente, no para colaborar con nadie, sino para obtener mayor libertad de acción y contener el avance reaccionario de la burguesía, para defender nuestros salarios, para defender nuestras conquistas.
El Comité Pro 1º de Mayo cumple pues con lanzar esto al proletariado de la República y lo conmina a luchar por sus conquistas más inmediatas, que son: libertad de reunión, libertad de organización, libertad de prensa obrera, liber-tad de imprenta proletaria. Son estas las conquistas más inmediatas que tiene que efectuar el proletariado de una manera general, aparte de sus defensas económicas.
El Proletariado del Perú, también tiene esta obligación, y por eso después de estudiar una a una sus luchas, después de estudiar día a día, sus movimientos, podemos declarar que el balance arroja un enorme déficit. ¿Y en qué nos fundamos para decir esto? En las acciones de los Sindicatos, en las acciones de las Federaciones; dentro del año hemos tenido una serie de movimientos mal planteados y peor conducidos. En la totalidad de los Sindicatos y Federaciones ha habido un marcado retroceso, hemos visto cómo en la mayoría de estos Sindicatos y Federaciones, los obreros han sido despojados por los patronos de sus más preciosas conquistas, hemos visto cómo los patronos con su insolencia inaudita han querido negar la organización, y en muchos casos lo han logrado, aunque momentáneamente, desoyendo y desconociendo toda comisión de reclamos, toda comisión de obreros que han querido poner coto a sus abusos cotidianos, hemos visto, en fin, cómo los trabajadores han tenido que "aguantar" resignadamente tanto abuso, tanta iniquidad patronal. ¿Pero por haber visto todas estas cosas podemos decir que el proletariado ha perdido su fe, que las masas han perdido su entusiasmo? No; el proletariado sigue siendo el mismo, las masas no se han despojado de su sed de justicia, no se han despojado de sus ansias reivindicatorias; lo que ha pasado, y pasa, es que no han tenido dirección, que no ha habido evolución dentro de su organización. Mientras la burguesía se ha armado de todos sus adelantos reaccionarios, el proletariado sigue actuando como ayer, con sus mismas organizaciones a la "antigua". Y de ahí sus fracasos, de ahí sus retrocesos. Pero esta situación no puede seguir así, es preciso que el Proletariado reaccione, es preciso que reconstruya sus organismos, pero dentro de un criterio clasista; es preciso que el proletariado cree sus cuadros sindicales a base de la organización de empre-sa, a base de la organización por industria; no podemos seguir con organismos a base de oficios, la experiencia mundial precisamente nos demuestra que esta forma de organización ya ha llenado su rol dentro de la revolución social; hoy vivimos la era de la máquina, hoy que el capitalismo da su formidable ofensiva con sus siste-mas de racionalización, el proletariado tiene que re-concentrarse, tiene que centralizarse, y esto tiene que hacerlo a base de los comités de empresa, de los comités de fábricas, y hoy más que nunca, porque ya vemos que dentro del horizonte proletario asoma la sombra siniestra del oportunismo, del reformismo burgués. Tanta es la despreocupación de las masas que ha habido patrón que ha querido aprovecharse de la situación creando cajas mutuales, y asociaciones para el fomento del mutualismo, forma ésta de colaboración que el proletariado no puede aceptar. Y no porque toda asistencia social tiene que tenerla el proletariado mediante la conquista del Seguro Social, mediante la creación de fondos destinados para la jubilación y cesantía y enfermedades; pero estos fondos no pueden ser creados con el jornal del obrero, que harto sabemos que es un jornal de hambre, estas con-quistas tiene que efectuarlas el proletariado al igual que la jornada de ocho horas, es decir mediante una fuerte organización de clase. Y como esta conquista tiene el proletariado muchas que efectuar y aún más que defender las que ha conseguido. ¿Pero todas estas reivindicaciones y conquistas puede efectuarlas el obrero de la ciudad solo? Sería absurdo creerlo. El obrero de la ciudad tendrá que dar el ejemplo, organizándose. Pero no podrá sostener sus luchas solo. Y es preciso que ayudemos a organizarse a los campesinos, a esos miles de asalariados para los cuales no hay leyes de accidentes de trabajo, ni jornada de ocho horas; tenemos que fomentar y ayudar la organización de los mineros, de los obreros de los yacimientos petroleros, quienes hasta ahora no disfrutan sino de una sola "libertad": la de morirse de hambre y miseria; tenemos que despertar de su letargo a los marinos mercantes, a los peones explotados. Tenemos, en fin, que unirnos con todo el proletariado de la República para emprender nuestras conquistas. De ahí que al hablar de organización nueva, tenemos que comprender que es a base de su centralización en una central única del proletariado, que se constituya nuestra Confederación Nacional. Pero aquí surge también otro problema. El proletariado tuvo su Federación Regional, su Federación Local, nuestra gloriosa Federación Obrera Local de Lima, organismos estos que fracasaron debido en parte a la desidia de nosotros mismos, pero más que todo por haber sido construidos dentro de un criterio que no correspon-día a nuestro medio, a nuestro modo de ser. Y fracasaron por estar moldeados dentro de un criterio anarcosindical, que en su afán de mante-nerse "puros" actuaban hasta cierto punto dentro de un marco de ilegalidad, cosa que aprovechó hábilmente la burguesía y el Estado para caer sobre ésta en la forma que todos conocemos; de ahí la necesidad de reaccionar contra esos imperativos, porque ya hemos visto sus fracasos; tenemos que reaccionar contra el sistema anarcosindical, y situarnos dentro de nuestro medio y nuestras posibilidades de organización. ¿Y cómo reaccionar? En la forma que hemos apuntado, es decir, creando nuestra Central y situándonos dentro del marco que señalan las leyes del Estado, para de esa manera actuar en el terreno de la legalidad y concretarnos a nuestra organización con las garantías que tiene que disfrutar todo organismo oficial-mente reconocido.
JOSE CARLOS MARIATEGUI
Publicado en "Labor", Nº 8, pág. 8, Lima, 1º de mayo de 1929.

jueves, 9 de febrero de 2012


TENEMOS UN MUNDO NUEVO EN NUESTROS CORAZONES, HAGAMOS QUE REMEZCA LA REALIDAD

El actual gobierno pretende aplicar el Proyecto Minero Conga para la extracción de oro, plata y cobre en beneficio de Newmont Corporation, International Finance y Cía. Buenaventura. Este proyecto generará, solo en oro, 13 000 millones de dólares y dejará para el Estado peruano 800  millones de dólares lo cual servirá para hacer realidad el sueño de la “Gran Transformación”.
Según la prensa sirviente de las transnacionales, son tres las lagunas que serán utilizadas para la “minería responsable”: El Perol, Mala y Laguna Azul. Por su parte los campesinos cajamarquinos afirman que son más de 13 lagunas, las mismas que nutren a los ríos Azufre y Grande y a decenas de riachuelos que son fuente de vida de más de 38 comunidades campesinas dedicadas a la actividad agropecuaria de los distritos de La Encañada, Huasmín y Sorochuco.
Para hacer viable este proyecto el cachaco del imperialismo, Ollanta Humala, está utilizando las diversas instituciones del viejo Estado Peruano: las Fuerzas Armadas, brindando seguridad a la empresa Yanacocha y reprimiendo a los campesinos; el Poder Legislativo, sembrando la ilusión de una Ley de Consulta Previa; el Poder judicial, denunciando y deteniendo a los dirigentes sociales; el Poder Ejecutivo, instalando “mesas de negociación” y decretando Estado de Emergencia yel gobierno regional, declarando a dicho proyecto como INVIABLE por falta de “estudios medioambientales” con el fin de desviar y apaciguar la lucha del pueblo cajamarquino.
Los representantes del viejo Estado peruano, partidos políticos de“derecha” y  ONGs, coinciden que este es un problema “medio ambiental”, y que se puede llegar a una solución buscando una “minería responsable” que realice “estudios serios” sobre el “impacto ambiental”, para ello exigen “mesas de negociación”. Por otro lado, los partidos y organizaciones de “izquierda legal”, consideran que este es un problema del actual modelo económico neoliberal implantado por el fujimontesinismo; y como solución plantean  el cambio de Constitución Política, o el regreso a la del 79.
Consideramos que el problema que viene atravesando el pueblo cajamarquino tiene su raíz en primer lugar, en el régimen de la propiedad de la tierra; ya que según la Constitución Política vigente (después de varios cambios jurídicos a lo largo de nuestra vida republicana) los minerales son de propiedad de la Nación y el encargado de administrarlo es el viejo Estado peruano: aparato controlado por la gran burguesía peruana. Podemos apreciar entonces que en última instancia el propietario de los minerales y demás recursos del subsuelo es la gran burguesía, y que a través del viejo Estado peruano lo pone al servicio de sus propios intereses (Cía. de Minas Buenaventura) y del imperialismo (Newmont Corporation y Internacional Finance Corporation).  En segundo lugar en el carácter semicolonial de nuestra sociedad, ya que el proceso económico del Perú cada vez es más controlado por empresas imperialistas que chupan la sangre a nuestro pueblo, y organismos internacionales como el FMI, BM y OMC, que imponen sus políticas económicas. Actualmente esta situación intenta ser legitimada por el actual gobierno con el cuento de la “inclusión”, aduciendo que la minería es palanca para nuestro desarrollo, para ello muestra cifras que no se corroboran con la realidad. Por otro lado los partidos de “izquierda legal” como siempre colgándose de la inconformidad de los campesinos, dicen que Ollanta ha sido secuestrado por la “derecha”, le reclaman que retome el camino“progresista” y siembran ilusiones con sus famosas“reivindicaciones”(reformismo puro): defensa del Estado de Derecho, Asamblea Constituyente, justamente apuntando a que todo siga igual y colaborando eficazmente con la clase dominante, intentando tapar la crisis en la que se pudre cada vez más este viejo Estado desprestigiado hasta la saciedad ante el pueblo.

Pese a las bombas, balas, cachiporras y al mismo Estado de Emergencia, el pueblo cajamarquino  no ha bajado su puño ni un solo segundo; por el contrario, miles de campesinos armados de palos, piedras y huaracas han cercado en el campo las instalaciones de Yanacocha; por su parte en la ciudad, los comerciantes, obreros, amas de casa, empleados y estudiantes han salido a las calles a gritar a viva voz: ¡NO A LA MINERÍA!.
La lucha que actualmente afronta el pueblo de Cajamarca es parte del gran torrente de la creciente protesta popular que agudiza la destrucción del Capitalismo Burocrático. El año pasado los pueblos de Arequipa, Ancash, Andahuaylas y Puno, emprendieron masivas jornadas de lucha contra las mineras “chupasangres”, adquiriendo un marcado carácter antiimperialista. A pesar de las marchas de sacrifico, plantones, “mesas de negociación” y demás medidas pacifistas, el gobierno continuó aplicando sus planes proimperialistas; solo fue frenado cuando el pueblo organizado realizó acciones contundentes como bloqueo de carreteras, enfrentamientos directos o apedreamiento a instituciones del viejo Estado.

¡ VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO CAJAMARQUINO!
¡ ABAJO LAS POLÍTICAS PROIMPERIALISTAS DEL ESTADO Y SU REPRESENTANTE EL FASCISTA Y GENOCIDA OLLANTA HUMALA!
¡ ABAJO LOS SECTORES OPORTUNISTAS, CLAUDICANTES Y BUROCRÁTICOS, QUE SIEMBRAN FALSAS ESPERANZAS EN EL PUEBLO!
¡ DESARROLLEMOS LA CRECIENTE PROTESTA POPULAR COMO TAREA INMEDIATA PARA GENERAR CONDICIONES PARA LA GRAN Y VERDADERA TRANSFORMACIÓN DEL PERÚ!

MOVIMIENTO DE ESTUDIANTES DEMOCRÁTICOS